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Coy 302 – Situación de la deuda externa en Bolivia

El nivel de endeudamiento externo es cercano al 18 por ciento del PIB, indicador más que bueno respecto a estándares internacionales de alrededor de ±30 por ciento del PIB; lo cual podría catalogarse en términos macroeconómicos como un logro, puesto que hace 10 años este indicador superaba el 50 por ciento y hace 20 años el 60 por ciento (ver cuadro 1 y gráfico 1).

Evolución_de_la_deuda_externa_1996_-_2015 Evolución_de_la_deuda_externa_en_Bolivia_1996_-_2015

Al respecto, si bien el indicador de porcentaje del PIB es el más utilizado internacionalmente hay que considerar que tiene un sesgo muy importante y es que supone de manera implícita que todos los recursos del PIB estarían disponibles para financiar el peso de la deuda, lo cual es evidentemente incorrecto, es como si una persona comparara su deuda en relación a su producción de todo un año, y si fuera así ¿con qué come o viste?

Por ello también los expertos desde hace varios años ya incorporan nuevos indicadores complementarios como ser:

• Deuda externa / Exportaciones, que mide el nivel de deuda externa como proporción de las exportaciones de bienes y servicios, es decir el nivel de carga sobre las exportaciones o bien sobre la capacidad de generar divisas.
• Reservas internacionales netas / Deuda externa, mide el número de veces que superan los pasivos externos al saldo de divisas.

En ambos casos si se compara con datos de hace 10 años atrás, naturalmente la situación es de lejos mejor hoy que antes, sin embargo hay que tomar en cuenta el cambio de la coyuntura económica en los últimos 18 meses, lo cual no es muy alentador aunque continúa siendo bueno.

Sin embargo hay que considerar que respecto a hace 10 años, hoy, el precio del barril de petróleo es menor siendo que llegó a estar más del doble, de la tonelada de soya es 1,55 veces pero llegó a estar en casi el triple y de la onza troy de oro es 2,43 veces habiendo llegado a 3,73 veces; todos estos precios internacionales bastante buenos naturalmente han incidido en el crecimiento del PIB de US$ 9.500 millones hace 10 años a unos US$ 34.000 millones probablemente en la presente gestión, sin descuidar que para este año las exportaciones mermarán casi US$ 4.000 millones y probablemente se cerrará la gestión con déficit en balanza comercial.

La deuda externa en términos monetarios, de un promedio de US$ 4.700 millones entre 1996 a 2005, se redujo a un promedio de US$ 2.600 millones entre 2006 a 2010 (ver recuadro pixelado en gris en gráfico 1) explicado por la condonación de deuda externa con Japón, EEUU, España, Reino Unido, BID y FMI dentro de los programas HIPC I y II que fueron gestionados en gobiernos anteriores al actual. Desde 2010 a la fecha ha experimentado un crecimiento sostenido hasta llegar al 31 de octubre de 2015 a un total de US$ 6.150 millones. Sin embargo, hay que considerar también los más de US$ 3.300 millones de deuda contraída que está pendiente de desembolsar, como se expone en el cuadro 2, con lo cual la deuda alcanzaría cerca de los US$ 9.500 millones donde más del 70 por ciento estaría concentrada en la CAF, el BID y la República Popular de China.

Este “nuevo incremento” tiene una recomposición de los acreedores; se tiene más deuda contratada con CAF –que ofrece mayores tasas y menores plazos– que con BID y BM, además de la contratación de deuda con China producto del Satélite Túpac Katari y finalmente el incremento de la deuda privada en US$ 1.000 millones por la emisión de bonos soberanos en el mercado financiero internacional, cuyo costo es de alrededor de 5 por ciento. Según información gubernamental la totalidad de los recursos provenientes de los bonos soberanos tienen como destino la construcción de las carreteras Trinidad-San Ignacio, Turco-Cosapa, las dobles vías Río Seco-Huarina, Huarina-Tiquina y Huarina-Achacachi, además de los puentes Beni II y III, Mamoré y Madre de Dios.

Por otro lado los desembolsos recibidos en la presente gestión mayormente han siSaldo_de_la_deuda_externa_por_desembolsar_a_octubre_de_2015do utilizados según información del Banco Central de Bolivia, en proyectos relacionados a riego y desastres naturales, infraestructura vial, electrificación y agua.

Recientemente fuentes gubernamentales han anunciado la futura contratación de un crédito externo con la República Popular China por un monto de US$ 7.500 millones y con unas condiciones de las tasas de intereses que serán una combinación entre el crédito concesional con intereses “muy bajos” de menos del 1 por ciento, con tasas de interés comercial, entre el 2,5 y 4 por ciento.

Fundamentalmente será destinado a proyectos de infraestructura donde se destacan casi una decena de gran envergadura como ser:

• Conversión de aeropuerto de Viru Viru en central de carga internacional (Santa Cruz).
• Construcción del estadio para los juegos Odesur (Cochabamba).
• Carretera Charazani – Apolo.-Tumupasa – Ixiamas- Chivé- Porvenir (Integrará La Paz con Pando).
• Central hidroeléctrica Rositas (Santa Cruz).
• Carretera Trinidad – San Ramón- La Moroña – Guayaramerín.
• Doble vía Bombeo – Parotani – Melga l – Colomi – Villa Tunari (Cochabamba).
• Pavimentación del sillar entre (Santa Cruz – Cochabamba).
• Ferrocarril Motacusito – Mutún – Puerto Busch (Santa Cruz).
• Carretera Santa Rosa de la Roca (San Ignacio de Velasco)- Puerto Villazón – Remanzos (Norte del departamento de Santa Cruz).

No cabe duda que las obras citadas anteriormente, representan una necesidad y muy probablemente generen un apalancamiento al crecimiento e integración. Con este nuevo crédito, la República Popular de China será nuestro principal acreedor con más del 50 por ciento de todo nuestro endeudamiento externo, el cual llegará a los US$ 17.000 millones, bordeando un indicador de deuda externa respecto al PIB del 50 por ciento lo cual ya estaría en niveles de alerta, considerando que las previsiones de los organismos internacionales para los próximos años no son muy alentadoras y sobre todo para América Latina. Por otro lado también hay que considerar que se está desarrollando un escenario de aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal lo que generará un movimiento importante en las condiciones crediticias del mercado internacional, situación que no se debe dejar como un hecho aislado o menor.

Endeudarse no es malo ni tiene porqué ser sinónimo de crisis, siempre y cuando las condiciones sean favorables dentro de la capacidad de pago que se tenga y fundamentalmente, que el beneficio para el país sea mayor que el costo de contratar la deuda. Hace 10 años, cada ciudadano boliviano le debía al exterior como US$ 500, considerando en nivel de deuda externa al que se llegará, en poco tiempo cada ciudadano boliviano le deberá al exterior alrededor de US$ 1.400.

Recomendaciones

Primero: uso eficiente de los créditos por desembolsar en actividades que impulsen un crecimiento diversificado. Segundo: en consideración al escenario internacional complicado no se puede continuar endeudando si las condiciones externas cambian negativamente para Bolivia.

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