
1 de octubre de 2011 -
Fuente: Jornada -
En medio de contradicciones de las autoridades de gobierno para explicar el origen de la crisis energética que padece el país, que fue primero negada machaconamente, para luego admitir a medias la gravedad de la situación con eufemismos, señalando que no habrá racionamiento de electricidad, sino que se ejecutará la "regulación de voltaje", (Eso es reducción de voltaje) y la "desconexión de carga manual" (Quiere decir cortes de energía eléctrica).
La verdad es que la demanda de electricidad es mayor a la capacidad de producción, y que no existe la famosa reserva que decía el gobierno, pues si existiese, fácilmente se podría cubrir cualquier emergencia, como la presentada esta semana que concluye, que dejó sin electricidad a miles de hogares en seis Departamentos del país.
El Viceministro de Electricidad, Roberto Peredo, explicó que no se trata de racionamiento programado, sino de fallas fortuitas en el sistema de generación. "La salida de servicio de generadoras está reduciendo en 173 MW la oferta de energía eléctrica, por lo tanto los cortes continuarán", advirtió.
El Ministro de Hidrocarburos y Energía, José Luis Gutiérrez, anunció que una nueva turbina de generación eléctrica será instalada en la termoeléctrica de Carrasco, en Cochabamba, que adicionará desde noviembre 24 megavatios (MW) al Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La turbina debió llegar ayer viernes a Santa Cruz, en dos vuelos provenientes de Hungría. La empresa encargada de la venta y montaje es General Electric, mientras que la subsidiaria Valle Hermoso se hará cargo de las obras civiles, de acuerdo con el contrato suscrito, según informes oficiales.
Desgraciadamente, el problema de fondo es preocupante y no se soluciona con una o dos turbinas que llenen los vacíos obligados por un desperfecto. Es la política energética que al haber equivocado el camino eludiendo la adopción de medidas de previsión, inversiones oportunas y, fundamentalmente, aceptar la realidad que hace cinco años planteaba la necesidad de ejecución de proyectos inmediatos para evitar llegar a la crisis actual. Contrariamente, en forma demagógica, durante el referendo revocatorio se decidió rebajar las tarifas de electricidad para sectores de escasos recursos a costa de los sectores que se supone tienen mejores ingresos. Ahora, el gobierno ya abre la posibilidad de revisar los precios de las tarifas de electricidad que se encuentran subvencionadas y que son un obstáculo para interesar a los inversionistas.
Un estudio de la fundación Milenio, señala que a finales del 2008, fueron evidentes las primeras señales de una caída sistemática en la reserva, especialmente en los meses secos, hacia finales del invierno, como consecuencia del rezago de la evolución de potencia instalada frente al crecimiento de la demanda máxima anual. Los años 2008 y 2009 las inversiones en nueva generación fueron prácticamente nulas, apenas 8,6 MW en dos años, sostiene Milenio. ENDE incrementó 104.9 MW, al Sistema de Generación, con la instalación de la Central Termoeléctrica de Entre Ríos, que ha sido el único proyecto ejecutado.
La imprevisión ha colocado al país al borde de la inseguridad energética, y ahora las medidas a adoptar probablemente sean más duras, ya que la ejecución de proyectos energéticos de magnitud requiere grandes inversiones que el país no está en capacidad de afrontar, y tendrá que ser el ciudadano, que en las tarifas, asuma la crisis por la irresponsabilidad de quienes en su momento eludieron asumir determinaciones por cálculo político.
El estudio al que se hace referencia en la nota:
Coy 112 - Lecciones en la crisis del sector eléctrico (117 kB)
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